(5 de septiembre 2013)
5.24 de la madrugada y, maldición, te acabas de colar en mi pensamiento, por primera vez en... a quién engaño?, por milésimas vez. Porque últimamente lo estás haciendo mucho. Detente. Vete. Ambas sabemos que aquí no quieres estar. Pero últimamente vuelves furtivamente, sobre los pasos que dejaste al marcharte y cada vez te estás quedando un poco más.
Te empeñas en quedarte un poco más. Detente, quieta ahí, justo donde estás. O mejor no, porque me quedas muy cerca y querré robarte un beso de aquellos que exaltan al corazón, detienen la respiración y roban la cordura. Retrocede entonces porque ya no puedo más. Porque hoy estaba almorzando y me di cuenta de que estaba comiendo tu platillo favorito y sonreí, a mi pesar, porque yo no debería notar esas cosas. Porque en mi reproductor dejaste muchas huellas y ahora mis canciones están de tu parte. Porque no supiste verme, no supiste oírme... lo sé porque de haberlo hecho estarías aquí, respirando lo que yo siento y viviendo lo que ahora sueño.
No verte me perturba, pero verte de lejos es aún peor y si sonríes me matas, lo juro, me matas y aún así sigo viva, pero me matas. Soy invisible a tus ojos sin ser esencial, así que no me preocupo mientras te miro ir de la mano con otra persona y estás sonriendo y me estás matando y me alegro de que estés feliz, pero no puedo evitar pensar en cómo ni sospechas que quien debería ir de tu mano soy yo, que yo te quiero más, que yo te haría más feliz, que yo te sigo cuidando, que yo, que yo, que yo. Pero tú... tú no me ves.
No verte me perturba, pero verte de lejos es aún peor y si sonríes me matas, lo juro, me matas y aún así sigo viva, pero me matas. Soy invisible a tus ojos sin ser esencial, así que no me preocupo mientras te miro ir de la mano con otra persona y estás sonriendo y me estás matando y me alegro de que estés feliz, pero no puedo evitar pensar en cómo ni sospechas que quien debería ir de tu mano soy yo, que yo te quiero más, que yo te haría más feliz, que yo te sigo cuidando, que yo, que yo, que yo. Pero tú... tú no me ves.
No hay comentarios:
Publicar un comentario