viernes, 29 de noviembre de 2013

Aún




(9 de septiembre 2013)

Hoy viniste a despertarme en la mañana
entre algún que otro recuerdo vaporoso 
y de pronto me encontré sola en la cama
en la que hoy sobra tu espacio y una almohada. 

Aún recuerdo la forma en que me mirabas
tan bonita, ensimismada y en mis ojos 
te quedabas a vivir toda la noche
no existían calendarios ni relojes. 

Aún puedo sentir tus dientes en mi espalda
y tu lengua bajando por mi garganta
los sonidos guturales y tu nombre 
que escapaban cada vez que me tocabas.

Fueron tantas las veces que me tuviste 
que ahora me siento mas tuya que de nadie, 
me marcaste hasta en el alma con caricia
y después sin decir nada te marchaste. 

Yo no esperaba ser tuya eternamente
porque sabía bien que "tú" y "para siempre" 
nunca se hubiesen podido conjugar
mucho menos al lado del verbo amar.

Por eso no hice nada mientras te ibas
te deseo buena suerte vida mía.

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