viernes, 29 de noviembre de 2013

Entre tú y yo


(20 de noviembre)

Entre tu mano y la mía hay un mundo de distancia, un mar de dudas y un abismo de recuerdos. Nacimos de una tomerta y terminamos siendo el más inestable de los vientos. Tú por ti y yo por ti también, no era justo, desde siempre llevaste las de ganar. Y yo aposté aún sabiéndolo.

No me digas que me lo advertirte, ¿crees que no lo sé?. Pequeña, hasta tus besos eran una advertencia, pero aún así me atrapaste como si toda tú fueras arenas movedizas de una profundidad infinita. Y yo en cambio tan finita, queriendo comenzar y acabar en ti, queriendo vivir en ti, morir en ti, por ti y para ti. Me olvidé de mí y con el tiempo también lo hiciste tú.

Te amé siempre, cada vez, incluso cuando no me amaste. Porque creí que con el tiempo los fallos se transformarían en aciertos y mi ceguera ante tu sombra me impidió ver la verdad, que para ti el fallo era estar, ser, sentir; conmigo, por mi, yo. Nunca iba a acertar contigo ¿cierto?. Contigo no hay opción correcta. Me costó entenderlo, pero lo hice.

Estas líneas tan tuyas saliendo de mis dedos, pasarán ante tus ojos como cualquier noticia vieja y ni siquiera te sentirás identificada, pero es una buena forma de hacerte saber que hoy pierdes, que ya no sé caer en tu juego y que te perdiste lo mejor de mi. No importa si vuelves porque me habré ido, a buscar lo que no existe en ti, lo que nunca has visto o querido. Tan acostumbrada a tener siempre lo que quieres para después no querer lo que tienes. Eres una costumbrista del engaño. Me despido con el mismo juramento que esta vez si se cumplirá... "para siempre".

No hay comentarios:

Publicar un comentario